lunes, 3 de octubre de 2016

Debemos respetar la disidencia!


Por Germanico Vaca

Debemos esforzarnos por crear una sociedad libre y abierta. Nuestro pueblo tiene el derecho de mantener sus principios de justicia y respeto que se oponen a la esclavitud de las personas por medio de la manipulación de políticas sirvientes de la oligarquía mundial como son el socialismo, comunismo y totalitarismo. Tampoco podemos aceptar sistemas bancarios basados ​​en sociedades secretas, y juramentos secretos o procedimientos secretos. Todas estas sectas y sociedades serán abolidas y no serán permitidos en Ecuador. No hay logias masónicas libres y no hay sectas religiosas que deberán ser legales.

Nuestra república fue fundada en principios de libertad y no se permitirá las restricciones que violan la libertad de expresión y el ejercicio de derechos humanos y de propiedad. No puede haber leyes que se opongan a la supervivencia de nuestra nación.

Ecuador no permitirá la censura de noticias o expresiones del discurso libre. Debemos respetar la disidencia y la oposición, ya que es el activo más importante para mantener un gobierno fiel a sus principios, fiel a los derechos de su pueblo y de cada humano a ser libre de pensamiento, obra y omisión.

Ecuador debe declararse libre de las fuerzas que se han impuesto para empobrecer a los ecuatorianos y que son incapaces de respetar nuestra soberanía. Nuestra forma de vida está bajo ataque hermanos ecuatorianos. Los que nos gobiernan se han concedido derechos a sí mismos de usurpar nuestra patria, de subyugar a nuestro pueblo y de declararnos “enemigos” en nuestra propia nación por ejercer nuestro derecho de libre expresión.  Esa es una declaración de guerra contra su propio pueblo y no dejaremos que se destruya la nación ya que está en peligro no solamente el acervo cultural, pero nuestra forma de vida libre y democrática. Sin embargo, ninguna guerra se ha declarado, no hay fronteras que se hayan cruzado, y las tropas todavía no han disparado, no hay misiles ni granadas que hayan sido detonadas. Pero Ecuador está siendo destruido desde dentro por estos caballos de Troya que utilizando la deuda y el despilfarro han hipotecado el futuro del pueblo y el bienestar de la nación. Aquellos políticos y burócratas que por un centavo más han vendido su alma al diablo y quieren reducir al pueblo a la pobreza.

Cada ecuatoriano debe darse cuenta de lo que está en juego. Tenemos que cambiar y hacer que nuestra misión sea destruir esta “conspiración despiadada” que se basa principalmente en medios encubiertos para expandir su esfera de influencia; acaso no es demasiado obvio la manera de infiltración de nuestra sociedad y nuestros partidos políticos; en la invasión de nuestros bancos y el sistema financiero; en la subversión y las elecciones fraudulentas que han hecho ganadores a quienes tienen millones de votos falsos; pues Ecuador tiene solamente 9 millones de adultos y 6 millones son menores de edad. Eso dice el censo y esa es la realidad. Como entonces el CNE clama que hay casi doce millones de votantes. De donde inventaron más de dos millones y medio de votantes. Así quien clama que obtuvo cerca de cinco millones de votos es por fraude.

Ahora se pretende gobernar con intimidación a cada ciudadano en lugar de la libre elección. Hoy se pretende silenciar la libre opinión y la prensa libre, creando leyes que declaran como delito hasta hablar con su sombra. ¿Cómo puede ser posible que se encarcele a un soldado de la patria por haber escrito una respuesta privada al tirano?. Es un sistema que ha reclutado a grandes cantidades de personas quienes por ambición o por ganancia material se claman socialistas. La evidencia nos demuestra quienes se clamaban pobres y pedían que los ricos coman mierda, y ahora tienen mansiones para pedir con orgullo que los pobres y los ricos coman mierda viendo sus mansiones.

Ahora tenemos lacayos que han manejado innumerables y enormes sumas de riqueza, recursos y dinero. En proyectos por demás sobre preciados, en estudios inservibles malgastados, en promesas y maquetas que no pasaran de ser más que muestras en el museo de la Revolución T-Rex ecuatoriana.  Pero hoy debemos admitir que quienes tienen posesión de la empresa política, que controlan a los militares, el aparato diplomático, el uso de los servicios de inteligencia lo están usando en contra de sus propios ciudadanos, el gasto corrupto de todos los recursos económicos para su beneficio, su propaganda incansable y degenerada a favor de sus ideales y en contra de su propio pueblo.

¡Ya basta! A la incompetencia de la justicia que mira de reojo tanta corrupción. La mala intención con la que actúa el ejecutivo derrochando y mal gastando tanto dinero, mientras clama ser el defensor de los pobres. Sus operaciones políticas trataron de eliminar la voz del pueblo, pero lejos de subyugarlo a la esclavitud de los ideales socialistas que no han hecho nada para mejorar la nación, ha sembrado el odio para la división y hoy el valor de un pueblo se levantó como un tsunami de enormes proporciones. Una ola de fervor patrio que defiende sus derechos, que clama su libertad, que grita por justicia. Que declara amor absoluto y total a su patria, a sus hijos e hijas, a sus padres y sus madres, a su soberanía y su patria.

Estamos ante un gobierno que es corrupto en sus tareas. Sus objetivos finales se ocultan, no son publicados. Sus errores se han mantenido enterrados, y se han silenciado a todos quienes han intentado denunciar las verdades. Sus disidentes han sido silenciados bajo el gatillo, el asalto, el juicio político, el juicio de difamación, de violación a leyes de comunicación hechos a dedo, o el simple pretexto de un conveniente suicidio; todo para que no se analizado, escuchado o valorado.

Ningún gasto ha sido negado o cuestionado por este gobierno si promueve su agenda diabólica; ningún rumor se ha permitido antes de ser silenciado con el aparato de control, ningún secreto ha sido revelado sin que su denunciante no haya pagado con allanamiento, usurpación, destrucción de su prestigio si no ha sido con su vida o con la cárcel. El gobierno de Rafael Correa ha iniciado una guerra contra sus propios ciudadanos. Se ha violado la democracia desde el día que declaró al Congreso nulo y sin efecto. Ahora tenemos una burla a la democracia con una Asamblea que ni siquiera hace un esfuerzo para demostrar ser independiente y representativo de sus ciudadanos.

Estamos ante un órgano Justicia que, literalmente, no puede atar sus zapatos sin el mando del ejecutivo. Ecuador ya no tiene ninguna libertad. El presidente de Ecuador ha demostrado una y otra vez que toman orgullo en humillar a su propio pueblo. Ha llegado al extremo de usar sus ministerios de Estado para enviar a agentes para adquirir a través del robo, espionaje soborno; la información de sus propios ciudadanos. Se ha demostrado que a través de operaciones encubiertas el gobierno de Ecuador ha hecho enemigos de sus propios ciudadanos, que han sido investigados por la osadía de ejercer su obligación constitucional y tratar de defender la nación contra la corrupción y el crimen. En lugar de dar las gracias a sus esfuerzos se les ha convertido en enemigos del gobierno y han sido perseguidos y enjuiciados por cualquier medio a disposición de Correa, quien ha mostrado intención criminal y una agenda fascista de mantenerse en el poder por cualquier medio.

Al extremo de violar la constitución y llamar a sus seguidores a atacar, denigrar y estropear cualquier persona que pueda oponerse a Rafael Correa. La prensa en el Ecuador ha sido silenciada como todos los periódicos temen las leyes que hacen que sea un crimen reportar los acontecimientos mundanos porque pueden ser multados miles de dólares por la sola mención del nombre de Rafael Correa. De hecho, periódicos, radio emisoras y canales de Tv se han cerrado y confiscado. Los reporteros y escritores son considerados enemigos de la patria si hacen una pregunta que no fuera del placer del Sr. Rafael Correa.

Pero ¿qué pasa con la prensa estadounidense, ¿qué pasa con la prensa europea, ¿qué pasa con la decencia por el amor de dios. Si vivimos en una sociedad libre, y hemos reconocido o, al menos, clamamos ser líderes de la democracia en el mundo, ¿cómo podemos tener nuestras universidades como la Universidad de Columbia, Harvard, Yale y la Universidad de Urbana rindiendo homenaje a un hombre como Rafael Correa. ¿Somos tan ignorantes en los Estados Unidos de América, que a pesar de tener el uso y acceso de internet no tenemos conocimiento de lo que sucede en el Ecuador?

Sé que en la democracia el gobierno no debe imponer restricciones en contra de la voluntad de sus ciudadanos. Considero que estoy fallando en mi deber y responsabilidades al permanecer en silencio ante este cruel atentado a destruir el Ecuador tal como lo estableció el Proyecto Camelot quien promulgaba crear un socialismo falso que tenga como firme propósito apoderarse de la riqueza de una nación como Ecuador por medio de construir infraestructura a enormes costos que endeuden la nación, mientras se creaban leyes, constitución y burocracia que destruyan todo el acervo cultural y económico, para que llegado el momento de explotar los recursos ricos de la nación se pueda establecer cualquier medida y su pueblo la acepte al estar insolvente como nación. Así que tengo que cuestionar ¿es Rafael Correa un caballo de Troya de los Estados Unidos? Es Rafael Correa el candidato de Manchuria y la conquista del Proyecto Camelot que se anunció en 1965 que quería crear un sistema de comunismo a la americana?


Un sistema socialista que servirá únicamente para promover el interés estratégico y económico estadounidense. ¿Dónde están los periódicos de Estados Unidos ahora? ¿Acaso el mundo es ciego en ver claramente que todo lo que promueve Rafael Correa es la agenda de la elite mundial?: Unificación de todos los países latinoamericanos por medio de UNASUR que no es otra cosa que el Nuevo Orden Mundial; Una moneda digital que nuevamente no es otra cosa que la meta principal del Nuevo Orden Mundial; Todo para que la oligarquía mundial mantenga la economía ecuatoriana dolarizada y bajo el sistema de la Reserva Federal. Solo entonces se puede comprender porque Rafael Correa se ha convertido en un tirano aplaudido por la prensa internacional. ¡Qué vergonzoso capitulo para Estados Unidos que permanece en silencio ante la violación de la democracia y la libertad! La prensa mundial ya no hace un esfuerzo para informar la verdad de lo que está sucediendo. Si ya no tenemos una prensa libre que pueda luchar por el derecho de las personas, entonces estamos ante el fracaso de la democracia. Porque sin una prensa libre o una prensa honesta no habrá voz de la conciencia de la sociedad porque la democracia ya no es libre e independiente.