miércoles, 3 de junio de 2015

Es hora de despertar a la verdad!


Por GP. Vaca

La evidencia demuestra que el socialismo, comunismo y marxismo nunca ha triunfado, porque precisamente sirve intereses de la oligarquía mundial - hasta ahora cuando se implementa el proyecto Camelot aka Socialismo XXI-, pero el triunfo del socialismo XXI obedece a que es exactamente lo que había diseñado la CIA en 1964: Crear un estado socialista que construya infraestructura (beneficio a las multinacionales de propiedad de la élite) para explotar eventualmente los recursos naturales del país (beneficio de monopolios petroleros, mineros de propiedad de la oligarquía); donde los ciudadanos paguen y se endeude a la nación,(beneficio  a los bancos de la oligarquía) para eventualmente crear la guerra civil o con otro país; (venta de armas y noticias beneficiando a las multinacionales que venden armas) para después manufacturar el colapso social y económico, (que permite comprar por centavos de dólar la infraestructura que las mismas multinacionales construyeron por precios sobrecargados) que no puede dar otro resultado que la pobreza y miseria de los pueblos, entonces será Estados Unidos quien asomará como el gran amigo, el gran asistente que nos brindará las soluciones. La nueva democracia, las nuevas privatizaciones, las nuevas aperturas del mercado, el nuevo neoliberalismo. Todo esto con más deuda.

Todo plan izquierdista había sido un fallo total hasta que asomó el caballo de Troya Chávez. Este individuo fue entrenado en Fort McNair en Washington DC, como la mayoría de sus principales aliados militares, algo que siempre se mantuvo en secreto. Chávez tuvo que ser puesto debajo del pasto cuando ante el mundo dijo que “los que mandan en el mundo no son humanos, parecen humanos, pero no son humanos” y con eso selló su suerte. Castro llegó al crepúsculo de su vida y tuvo que ser reemplazado con gente del mismo tipo de personalidad. Chávez y Correa son paralelos exactos. Desde 6 letras en sus nombres; la misma personalidad egocentrista, la misma megalomanía, la misma admiración por Mussolini; las mismas ambiciones de ser líderes de sus países por mucho tiempo; las mismas fobias, complejos y traumas psicológicos de no ser reconocidos como las grandes eminencias que creen ser; la misma capacidad de memorizar las cosas; la misma habilidad de seducir a la gente con su carisma y su discurso (aunque esto sea producto del aparato propagandista de la CIA que ahora no necesita hacer gastos, Correa ha derrochado tanto en hacerse propaganda y en sus sabatinas que la cantidad de gasto sobrepasa posiblemente la deuda nacional del Ecuador hace una década).

En un ejemplo muy claro de cómo se cambia la historia, como se nos dice qué pensar y como se manipula la opinión pública es “el evento de misiles en Cuba.” En Estados Unidos se habla de este evento como un momento heroico por parte de Kennedy al haber evitado “el fin del mundo y la primera confrontación nuclear”. Pero al leer las siguientes cartas se puede ver claramente que Castro había enviado cartas a Khrushchev en Octubre 26, no solamente sugiriendo que la USSR debía atacar a Estados Unidos, pero como se puede ver en la respuesta del líder soviético, dictaminando así la destrucción total de Cuba y su gente, en lo que el mismo Khrushchev le dice, es algo opuesto a las creencias del socialismo y aún la ideología marxista.

Carta de Fidel Castro:
…Si los imperialistas invaden Cuba con el objetivo de ocuparla, el peligro que esa política de agresividad posa contra la humanidad es tan grande que siguiendo ese evento, la Unión Soviética nunca debe permitir que en esas circunstancias los imperialistas lancen el primer golpe nuclear./ Le digo esto porque creo que la agresión imperialista es extremadamente peligrosa y si ellos de hecho atacan e invaden Cuba en violación de la ley y la moral internacional, ese sería el momento para eliminar ese peligro para siempre a través de un acto claro y legítimo de defensa, sin importar que tan grave y terrible sea la solución, porque no hay otra.

La respuesta de Khrushchev a Castro en Octubre 30 dice así:

En su cable de Octubre 27 usted propone que nosotros seamos quienes lancemos el primer ataque nuclear contra el territorio del enemigo. Usted, por supuesto, debe darse cuenta donde eso conduciría. Antes que un simple ataque, sería el inicio de una Guerra mundial termonuclear.  Estimado Camarada Fidel Castro: Yo considero esa propuesta incorrecta, aunque entiendo su motivación. Nosotros hemos vivido a través del momento más serio donde una Guerra nuclear pudiese haber empezado. Obviamente, en ese caso, Estados Unidos hubiera sostenido enormes pérdidas, pero la Unión Soviética y todo el campo socialista hubieran sufrido grandemente. En cuanto a Cuba, es difícil decir en términos generales lo que esto significaría para ellos. En primer lugar, Cuba hubiera sido quemada en el fuego de la Guerra. No hay duda alguna que la gente cubana hubiera luchado valerosamente o que hubieran muerto heroicamente. Pero nosotros no estamos luchando contra el imperialismo para morir, sino para tomar ventaja de todas nuestras posibilidades, para perder menos en la lucha y ganar más para sobrellevar y lograr el triunfo del comunismo.

No puede caber duda alguna que a pesar del carácter totalitario del gobierno soviético, el argumento esencial de Khrushchev es claramente la oposición a la Guerra como instrumento de lucha contra el imperio norteamericano. No puede caber duda que el líder soviético está más bien reprendiendo a Castro y dejando en claro que “uno debe estar listo a morir por el país, pero no dejar al país morir por mí”.

Castro sin embargo le contesta a Khruschev así:

Yo no sugería, Camarada Khrushchev, que en medio de la crisis la Unión Soviética debería atacar, lo cual es lo que su carta parece decir; más bien, que siguiendo un ataque imperialista, la USSR debería atacar sin vacilación y nunca debe cometer el error de permitir que las circunstancias se desarrollen para que el enemigo ataque con bombas nucleares primero contra la USSR. En ese sentido, Camarada Khrushchev, yo mantengo mi punto de vista, porque entiendo que es la verdad y una justa evaluación de la situación específica. Usted puede convencerme que estoy equivocado, pero no puede decirme que estoy equivocado sin convencerme.

En Estados Unidos existe un término que dice que a todo mundo le gusta jugar a ser el “Monday quarterback” es decir, que después que termina el juego se critica y se dice lo que debía haberse hecho para ganar, cuando todo es puras conjeturas.

Pero en el caso del Dr. Fidel Castro Ruz considero que al enumerar sus logros se demuestra que fue, es y siempre ha sido un agente secreto o encubierto de Estados Unidos que logró infiltrar la Unión Soviética:

1.       Convenció a la USSR a construir la base de misiles que como se demuestra en las cartas anteriores, promovió para que los rusos cometan errores. Después del enorme gasto de construir los misiles, antes de que sean puestos en sus plataformas de lanzamiento y el mismo día de estar siendo transportados, muy conveniente fueron fotografiados por la CIA.

2.       Cuba recibió subsidios de petróleo, gas, metales, aluminio y varios recursos como incentivo para promover el comunismo.

3.       Cuba recibió armamentos, entrenamientos militares, entrenamiento para miles de médicos y profesionales en todas las ciencias financiado en su totalidad por la Unión Soviética.

4.       Castro infiltró y mantuvo contacto, planeamiento, logística e intercambio de inteligencia con todo grupo izquierdista, comunista, marxista, subversivo de todos los países latinoamericanos, garantizando así su eventual destrucción.

5.       Castro infiltró varios grupos comunistas y terroristas africanos. Casi sin excepción, poco tiempo después de la presencia cubana en los países africanos, los revolucionarios eran destruidos.

6.       Castro garantizó la destrucción del sandinismo porque la CIA siempre tenía conocimiento del tipo de armas, la cantidad de municiones, las estrategias que los sandinistas intentaban.

7.       Castro ha mantenido contacto, venta de armas, y estrategia logística con las FARC de Colombia, garantizando que tengan armas y se mantengas como un elemento destructivo de la sociedad, pero siempre en la incapacidad de hacer algo significativo.
8.       Castro ha ayudado a financiar a Chávez inicialmente, y ahora al movimiento bolivariano.