viernes, 17 de abril de 2015

ANTECEDENTE HISTÓRICO DE LA CIA EN ECUADOR

CAPITULO II


El recientemente fallecido Philip Agee, fue el primer ex agente de la CIA en detallar la vida cotidiana de un espía y las operaciones que realizaban específicamente en Ecuador y en otros países sur americanos. Son precisamente sus acciones, las que obligaron a Washington a crear una ley, que prohíbe a todos sus agentes divulgar sus acciones como agentes de la CIA.
Se hace necesario mencionar palabras expresadas en un informe de actividades y acciones de la CIA ante el Congreso de Estados Unidos Latin America & Empire Report, Julio - Agosto 1974, pp. 6-8: "Under the Cloak and Behind the Dagger," para entender como la CIA opera en los países latinoamericanos:
“.. La función y composición de la red de la Embajada cambia dependiendo de la situación política del país. Agentes son regados a través de diferentes secciones de la estructura diplomática dependiendo de las áreas correspondientes con la sociedad local las cuales necesitan ser infiltradas, penetradas o ayudadas en alguna forma por Estados Unidos. Así, agentes pueden ser ubicados en la sección política, económica, laboral, AID (ayuda), y relaciones culturales. La distribución de personal de la Agencia no solamente provee una mejor forma de encubrir a los agentes, pero facilita la penetración en múltiples niveles de todos los sectores de la sociedad”.
Es precisamente la evidencia dejada por Philip Agee que sirve de legado para analizar cuidadosamente la realidad actual ecuatoriana. Pienso que la mayoría de la población ecuatoriana, al leer este resumen de lo que habla Agee, podrán ver los paralelos de las actividades y técnicas de espionaje que ahora usa Correa.
Es más, creo que queda evidenciado muy claramente las acciones de Correa; el proceso bajo el cual se logra que un partido -recién creado por Correa- llegue a establecerse como una fuerza política en el país de la noche a la mañana; se explica como se crea la increíble popularidad que le llevó al poder; como se logra inventar el carisma, los fanáticos y seguidores de Correa; de donde se origina realmente el plan completo de crear un partido de la nada y como por arte de magia cual Voldemort, o debería decir acaso cual Camelot, en pocos meses controla totalmente todo organismo, institución y organización del Ecuador. 
Este agente de la CIA, Agee describió en detalle las actividades y operaciones que el personalmente condujo y estuvo envuelto en Ecuador, con cantidad de otros agentes que coordinaron actividades en todos los países latinoamericanos. Agee denuncia como su trabajo fue infiltrar y prácticamente controlar las acciones de organizaciones “izquierdistas” del país, e inclusive menciona, que muchas fueron creadas por la misma CIA, mientras mantenían firme control de los partidos de derecha. El razonamiento para estas acciones es que son estas organizaciones las que condenan el analfabetismo, la pobreza, el capitalismo, y obviamente atraen a gente que tienen tendencias anti americanas. Al mismo tiempo es en estas organizaciones que se puede atraer a gente que por su personalidad y por sus ambiciones puedan trabajar a favor de los intereses norteamericanos. Cuando la CIA encuentra personal idóneo, esa persona recibe una beca para estudiar en Estados Unidos o Europa, luego recibirá un cargo donde puede influenciar el pensamiento y establecer credenciales, (especialmente como profesores de la Universidad) luego puede trabajar arduamente para implementar el plan de la CIA. (¿Alguien empieza a darse cuenta de los paralelos?).
En 1960 Ecuador sufría de subdesarrollo y estaba en el fondo de prosperidad económica. La sociedad ecuatoriana de 1960 tenía un 1% de gente que ganaba comparativamente igual que la clase rica de Estados Unidos, mientras que el 75% de la población ganaban el equivalente a diez dólares al mes. Pero el descubrimiento de petróleo en el país hace que el país gane importancia para las compañías petroleras norteamericanas y la necesidad de controlar sus órganos políticos, son las razones que hacen de Ecuador otra base de operaciones de la CIA.
Precisamente, las acciones del líder populista José Maria Velasco Ibarra y la reacción de la CIA a dichas acciones, dan otro indicio con respecto a Cuba y a la situación actual de Ecuador. De hecho, por principio y acciones Velasco Ibarra mantenía una ideología derechista y quería tomar acciones que precisamente debían ser de beneplácito para Washington, D.C. Lo más impresionante es que después de tantas operaciones de la CIA, eventualmente hacen exactamente lo que Velasco Ibarra quería hacer desde el momento que asumió el mandato.  Velasco no era socialista y se oponía rotundamente al comunismo y lo quería eliminar, inclusive proponía prohibir el comunismo en Ecuador y arrestar a los activistas comunistas; Velasco estaba opuesto al socialismo y deseaba romper relaciones con Cuba y Fidel Castro. La CIA, lejos de estar contentos iniciaron las operaciones para sacarle del poder. ¿Cómo se puede explicar que la CIA tome acciones exactamente contradictorias cuando un gobierno sur americano quería romper relaciones con Castro?
El libro de Philip Agee describe con detalle las acciones subversivas que se llevaron a cabo, infiltrando todo organismo, tanto de la derecha como de la izquierda, hasta lograr gente en las más altas esferas del gobierno. Por un lado, para saber quiénes eran anti americanos y crear la lista que eventualmente serviría para arrestarlos al instaurar la junta militar; por otro lado, servía para instigar y coordinar acciones contra el gobierno de Velasco Ibarra. En las palabras de Agee que parece como si describiese lo que está haciendo Correa ahora: “Si, en algún momento, no había la organización que pueda realizar actividades de nuestras prioridades y que sirvan nuestras necesidades, entonces se creaba una”. De esta manera, se crearon grupos de “ciudadanos concientes”, que publicaban artículos en la prensa denunciando al gobierno y presentando demandas. Al mismo tiempo que editores y columnistas que trabajaban para la CIA publicaban artículos preparados por la CIA.
En una de las anécdotas de Agee menciona el hecho que en una ocasión un oficial de la CIA había creado una organización ficticia llamándola “Frente Anti Comunista Ecuatoriano” tan solo para descubrir que la organización existía realmente.
Entre las operaciones que llevaban a cabo en ese entonces era invitar a líderes de las Uniones de Trabajadores a clases dictadas tanto en Ecuador como en Estados Unidos con todos los gastos pagados, el propósito era seleccionar posibles agentes y así apoderarse del liderazgo nacional. 
Aquí no se debe pasar por alto que en repetidas ocasiones Rafael Correa supuestamente fue ofrecido varias becas, que sin embargo le gusta decir que no las tomó, ¿Porque mencionar en su hoja de vida que no hizo uso de una beca que le ofreció el gobierno norteamericano? ¿Por qué dar importancia a las becas que le ofrecieron? Cuando apenas menciona que todo estudio que realizó en el exterior fue con beca, tanto en Bélgica como en Estados Unidos. 
En otro evento, prácticamente repetido en Ecuador en estos últimos meses. La CIA usaba sus actividades en Ecuador para involucrarse e infiltrase con otras organizaciones verdaderamente izquierdistas y comunistas en todo Latinoamérica. Así, la CIA podía adquirir nombres de todas las organizaciones izquierdistas, comunistas y simpatizantes de estas en todo el continente. En Ecuador se podía entonces verificar cualquier dato y organización que realice actividades con Cuba. La CIA podía controlar las acciones de las organizaciones izquierdistas y para este fin, organizaban eventos laborales y congresos o conferencias internacionales en Ecuador. Aunque los participantes nunca estén informados del verdadero propósito de dichos eventos y sean brillantemente ignorantes del verdadero objetivo, sin que se enteren quien es quien y el porque de todo esto, asistían a los eventos en Ecuador. Caso similar con el Congreso Bolivariano. (Nótese que hace tres años descubrí que los sitios webs de varias organizaciones indígenas estaban registrados a nada menos que a agentes de instituciones de inteligencia, usted puede chequear quienes son en realidad los dueños o quienes registran y mantienen ciertos sitios web de organizaciones supuestamente de la comunidad ecuatoriana. En otro acto impresionante es que muchos comunistas y socialistas peruanos, argentinos y venezolanos que participaron en el Congreso Bolivariano, ni se percataron que gracias a haber atendido el evento de Ecuador, ahora la CIA mantiene sus nombres en la lista de gente que requiere posible atención.   
Es precisamente en la década de los 60 que la CIA ya implementó el apoderarse de varios periódicos en Latinoamérica, de estaciones de radio y hasta su propia agencia de noticias en Latinoamérica.  Desde entonces la CIA ha mantenido periodistas que reparten noticias de acuerdo a los intereses de la CIA y al mismo tiempo que controlan la desinformación, conducen a crear la atmósfera y el sentimiento de la población con respecto a ciertos individuos. Esto es sumamente importante para entender cómo un economista como Rafael Correa se haya ganado la fama de inmediato y gane notoriedad de Ecuador y del mundo por servir poco más de tres meses de ministro de Economía en Ecuador. Categóricamente me atrevo a decir que si fuese a escribir una novela de ficción y dijese que un personaje llega a ser presidente gracias a su trabajo de tres meses como ministro de economía, no creo sinceramente que nadie pensaría que es una trama muy creíble. Pero he ahí, algunos ecuatorianos creen que el carisma de Correa es el responsable para que haya obtenido el poder. Simplemente, tal cosa es imposible sin el aparato de desinformación de la CIA.
En 1960, cada departamento del gobierno ecuatoriano estaba prácticamente infiltrado por gente que cooperaban con la CIA, sea por dinero o por sus propios intereses personales. Al punto que la CIA logró poner su propio personal en la Presidencia y Vicepresidencia del país. Ejemplo de esto fue las concesiones petroleras y mineras otorgadas por Otto Arozemena Gómez, las mismas que aceptaban un pago tan minúsculo por el petróleo, que el costo de esta página posiblemente cueste más. 
La CIA precisamente usaba la tecnología para obtener beneficios a través de interceptar teléfonos, equipos especializados de audífono, grabaciones secretas etc., que podía compartir con sus agentes permitiendo que dicho personal gane prestigio y promociones, consolidando así el completo control de la política ecuatoriana. Ahora que existen oficinas de la NSA en Ecuador, se puede decir que tácitamente toda llamada telefónica en el país está siendo escuchada por la NSA. 
Es precisamente las experiencias claramente detalladas por Agee que nos demuestran que Correa no puede ser más que un agente de los intereses de los Estados Unidos, porque precisamente cuando cualquier ministro, militar o oficial del gobierno de alto rango no estaba de acuerdo con la política norteamericana, esa persona se volvía el blanco de propaganda negativa de todo el aparato de noticias, radio, televisión, prensa y de los grupos tanto de izquierda y derecha que estaban infiltrados en el país. Así, se ejercía tremenda presión contra esa persona o se obligaba al Presidente a destituirle del cargo. Muy claramente el gobierno de Correa se caracteriza por prácticamente haber eliminado mágicamente toda la oposición. La prensa real ecuatoriana apenas presenta una mínima oposición a Correa. Estados Unidos ha sido extremadamente cauteloso, paciente y de hecho en la forma más extraña que haya visto, la Embajada norteamericana, el Departamento de Estado y el mismo presidente Bush, jamás han hecho declaraciones en contra de Correa a pesar de serias acusaciones de Correa. ¿A qué obedece ese cambio radical? Nuevamente el libro de Agee nos lo demuestra cuando habla de Julio Arozemena Monroy y Otto Arozemena.
De acuerdo al libro de Agee, el director de Correos Nacionales, además de varios empleados, también recibían un sueldo de la CIA, de esta manera el correo podía ser interceptado, leído, analizado, y la información controlada por la CIA. Igualmente el director de inmigración y aduanas mantenían a la CIA informada de cualquier entrada de armas o personal de interés a la CIA. En algunos casos, se usaba esos medios para implantar evidencia contra cualquier persona que no sea de agrado de la CIA y así se le “encontraban” documentos que atentaban contra la seguridad del país, contra el partido al que pertenecían, o contra el mismo cargo que ocupaban. La misma radio y prensa controlada por la CIA rápidamente informaban al país del arresto de cualquier persona no grata a la CIA y poco o nada tenía que ver los verdaderos intereses del país. 
Es extremadamente extraño como muchas características del gobierno de Rafael Correa semejan a una operación clandestina y son obviamente planeadas al modus operandi de la Agencia Central de Inteligencia. Ahora se está viviendo eventos similares. Se necesita ser bastante ingenuo para creer que toda clase de comunistas, izquierdistas y gente con tendencias guerrilleras puedan ingresar al país, viajar a reuniones con nada menos que las FARC, y en el caso de Lucia Morett sea atendida en el hospital militar y aún ante la evidencia, video y declaraciones de la misma guerrillera, sea permitida salir del país sin que el gobierno haga absolutamente nada. El propósito es que a la CIA le sirve más en libertad que en prisión en Ecuador, porque puede conducir a la CIA a cualquier célula guerrillera en México.
En otro ejemplo de cómo la CIA mantenía el control del gobierno de Velasco, habían contratado los servicios del médico personal de Velasco el Doctor Felipe Ovalle. De esta manera, la CIA sabía cada cosa y prescribía cualquier medicina que pueda aún alterar o calmar los nervios del Presidente.
Quizás es una de las revelaciones más interesantes de Agee en su libro es los relatos que son parte de los recuerdos de infancia y juventud de muchos ecuatorianos, presumo que mucha gente se identificaría con sus propias experiencias. Para mí sin duda es así y esas experiencias constan en mi novela “El Laberinto de la Vida”. 
Agee cuenta las experiencias que parecen ser el inicio del desencanto con la CIA. En 1960, agentes de la CIA, incluyendo Agee, participaron en bombardear iglesias, organizaciones de derecha para involucrar a la iglesia católica y aparentar que las fuerzas izquierdistas estaban provocando una guerra entre las clases. Al mismo tiempo, participaban en marchas de izquierda con pancartas y eslóganes insultando a las fuerzas armadas para crear el antagonismo anti militar y evitar un golpe de estado. Esa forma de operar para desinformar es demasiado similar a toda la mediática de Correa en contra de los pelucones, en contra de Estados Unidos y en contra de los partidos de derecha. Igualmente, Correa ha acusado a las fuerzas armadas de estar infiltradas por la CIA. El propósito es crear la desconfianza del pueblo en las fuerzas armadas para que estas no puedan intentar siquiera un golpe de estado en defensa del verdadero estado de derecho ecuatoriano. Pero al revisar la historia es demasiado evidente qué intereses representa Correa. 
Es notable que en 1960 Velasco Ibarra estaba conciente de las acciones de la CIA y de la situación del país, y de hecho, Velasco hizo arrestar a dos agentes de la policía que servían intereses de la CIA y pidió que el jefe de la agencia en el Ecuador en ese tiempo Bob Weathermax salga del país.
Otra notable información en el libro de Agee es que, el embajador norteamericano no era informado de las actividades de la CIA. De acuerdo a Agee, el embajador realmente creía sus palabras, aunque estas causaron carcajadas a los varios agentes de la CIA en el país. El embajador había dicho, “Los únicos agentes que son pagados por Estados Unidos son los técnicos invitados por el gobierno norteamericano para contribuir al incremento del estándar de vida de los ecuatorianos”.
En Noviembre de 1961, después de varios meses complicados de gobierno y supuestos intentos de golpe de estado que solo tenían el propósito de preparar al pueblo para esa eventualidad, Velasco Ibarra fue obligado a abandonar el país y fue reemplazado por Carlos Julio Arosemena Monroy. Aunque la Cámara del Congreso había querido elegir al Rector de la Universidad Central de Quito, la CIA  de inmediato había creado la noticia de que sus principales partidarios eran el partido comunista de Ecuador y un grupo izquierdista juvenil.  La noticia había sido difundida por un columnista de prestigio en el principal diario del país. Con ello la CIA había asegurado que su hombre gane la presidencia.  Arosemena sin embargo, había sido un desastre para la CIA y en una muestra de honor patriótico, había recibido al nuevo embajador de Estados Unidos en la playa y en terno de baño y le había preguntado si deseaba la compañía de “boys or girls”. Al mismo tiempo, había rehusado obedecer las órdenes de la CIA a pesar de una constante amenaza de golpes de estado. Entre el caos político y económico, el pueblo ecuatoriano desesperado había finalmente tomado las calles en protestas multitudinarias, con armas que no eran más que piedras y palos. En su mayoría grupos estudiantiles de la Universidad, del Colegio Mejía de Quito y sindicatos de chóferes conjuntamente con algunas agrupaciones de izquierda, pero la CIA sabía cada uno de sus movimientos pues estaban totalmente infiltrados y se enfrentaron a los batallones mejor entrenados por Estados Unidos. Sin embargo, la prensa reportó que un atentado de elementos armados por Cuba había intentado dar un golpe de estado; responsabilizando al partido comunista del intento golpista y atentado contra la democracia ecuatoriana. La junta militar tomó control del gobierno, declaró ley marcial en el país, arrestaron cientos de izquierdistas y comunistas que la CIA había recopilado en datos de años de operaciones. Una vez que las libertades civiles fueron eliminadas se suspendió las elecciones de 1964. 
Los eventos del pasado se repiten en el presente. En forma idéntica como Agee describe, que en 1965 la Agencia de Desarrollo había tomado control absoluto de la Confederación Campesina de Chile para controlar todas sus acciones.  Entonces, la CIA había logrado infiltrar las varias organizaciones izquierdistas, campesinas y laborales tanto en Chile como en Ecuador. Tal cual como ahora sucede y se puede confirmar. 
Es casi imposible que las organizaciones indígenas de Ecuador no estén infiltradas. Un claro indicio son los sitios en la red global de Internet donde las organizaciones indígenas exhiben tremenda información en varios lenguajes y con todo tipo de detalles, de cada actividad, reunión, personas involucradas, es tan detallado que avisan cada paso que van a dar, incluyen detalles hasta de reuniones y llamadas telefónicas. Toda actividad y acción política o económica del país en perfecto inglés, en español y en quechua.
 Acaso se pasa por alto que no existe un quechua/quichua estándar, hay tantos dialectos quechua/quichua que en Imbabura el Kiwa no se parece al quechua de los Otavalo, tampoco es el mismo de los Saraguros, ni siquiera de las otras etnias de Imbabura peor de otras regiones de Ecuador. Igualmente las tribus del oriente como los Huaoranis, Cofanes, Sachas hablan otras lenguas.Todo esto  cuando solamente el 5% de los indígenas en Ecuador tienen computadores y menos todavía tienen acceso al Internet, más del 70% carece de educación formal y se han graduado de la secundaria. Pero en su afán de desinformar, se vende la idea de que toda dicha información en esos sitios webs es para mantener a las etnias indígenas informadas. 
Todo esto sirve para justificar y vender la idea al mundo que los grupos indígenas son poderosos políticamente, aunque están infiltrados y están siendo manipulados en la forma exacta que describe Agee y que por eso los mantienen divididos en sus diferentes agrupaciones, en su fórmula constante de dividir y conquistar. 
Sin duda estoy orgulloso y reconozco la labor de muchos indígenas ecuatorianos, pero basta ver la información en los sitios web para darse cuenta que dicha información está creada para consumo exterior no para los indígenas del país.
Existe un interrogante interesante, ¿Cómo es que el sitio de Internet y toda la información de todos los grupos indígenas más poderosos del país y los movimientos indígenas: CONAIE, Pachakutik, Ecuarunari, Fedecin inclusive de Dolores Cahuango son de propiedad de Marc Becker? Al menos están registrados, y son administrados por un profesor de Truman University. (Harry Truman fue quien autorizó la creación de la CIA).  Pero no solamente eso, los websites afiliados a la misma persona contienen la información histórica súper detallada del socialismo y comunismo en Ecuador, eventos históricos y nombres de cada agrupación indígena. Increíblemente, en todos esos documentos no existe una sola referencia del intervencionismo de la CIA en Ecuador, de las infiltraciones de los grupos sociales y comunistas. Es extraño que la documentación con respecto a la historia de cada socialista y comunista en Ecuador se encuentre en los otros sitios web de propiedad de la misma persona. Categóricamente, una cantidad de sitios webs de las agrupaciones indígenas son de propiedad de Marc Becker. Debo aclarar que no acuso que dicha persona sea de la CIA, pero sinceramente encuentro muy sospechosa la información. Obedece solamente al interés de informar u obedecen a otros intereses. Una cosa no puede ser negada, la CIA necesitaría solamente contactarse con el profesor Becker para saber quién es quién en los movimientos indígenas de Ecuador porque él tiene toda la información.
Una cosa notable es que en todos esos años de la década 60, Ecuador pasa desapercibido para la prensa mundial y no existen artículos de la prensa en el New York Times o en el Washington Post. No existe una sola mención de operación alguna de la CIA en Ecuador en todo este tiempo. 
Ahora la diferencia es marcada, como nunca antes un presidente ecuatoriano recibe amplia cobertura internacional. En la ausencia de Castro ahora los caballos de Troya rebuznan turnándose en sus anuncios de pedir cosas tan utópicas que nunca se pueden realizar por ser extremos, como la ley de Correa del 99%-1%. A nadie con dos células de inteligencia en el cerebro le puede caber en la mente que un país pueda percibir el 99% de las ganancias y el 1% a la compañía petrolera. Por obvias razones, pues si el impuesto a los recursos es 15%, si las regalías son otro 15% y no hay compañía en el mundo que pueda operar si no hay un diferencial de al menos el 30% para ganancia de los inversionistas, 30% para gastos de operación, administración, salarios etc., 30% para costos de impuestos, y un 10 % para otros gastos como gastos legales, investigaciones, etc. Así, el supuesto 99% a 1% ni siquiera tienen sentido y es una simple “propaganda flotante de Correa”. Tal como a diario se leen reportes, propuestas, mandatos, expropiaciones de tierras, acusaciones, insultos de uno de los números 66: Rafael Chávez, o Rafael Correa. Sin embargo, al ver detalladamente sus acciones se encuentra que por atrás están entregando y regalando la riqueza de las naciones de Ecuador y Venezuela. 
La evidencia aquí presentada es otro indicio para sospechar que Correa está sirviendo otros intereses menos los de Ecuador, porque a pesar de la mediática bastante ofensiva de Correa hacia Estados Unidos, en su mayor parte la embajada, el Departamento de Estado, Condoleeza Rice y el mismo George Bush apenas se han pronunciado acerca de Correa. Mucho menos ha habido acciones de la CIA en contra de Correa, pues como demuestra esta evidencia es la CIA quien mueve los grupos indígenas a tomar acciones y llevar a cabo manifestaciones; es la CIA quien financia las protestas de trabajadores; es la CIA quien manipula la prensa y la oposición; es la CIA quien tiene infiltrado y controlado el aparato político. Después de todo, si tienen control absoluto del caballo de Troya, no hace falta hacer mucho contra él.