viernes, 17 de abril de 2015

EL PLAN DE PNAC

CAPITULO IX


A lo largo de la historia de la humanidad el miedo, la histeria y la desinformación ha sido utilizada para lograr cualquier propósito de quienes tienen el poder. Así se condujo la Santa Inquisición en el nombre de Dios y se quemaba mujeres inocentes acusadas de brujas. Así se ha construido tantas armas atómicas y nucleares con capacidad para destruir la tierra más de 1500 veces. Así se ha convencido a los norteamericanos que es necesario gastar trillones de trillones de dólares en armas químicas, biológicas, atómicas, nucleares, armas de destrucción masiva. Así se ha lanzado una guerra contra el enemigo invisible del terrorismo, al final cualquier criminal con una granada se le puede acusar de terrorista y con ello, se lanza un ataque contra una nación. 
En todo este tiempo la población norteamericana no se atreve a hacer la pregunta del por qué $3,5 trillones de dólares del presupuesto norteamericano es gastado en defensa, aunque en realidad ningún país le ha atacado a Estados Unidos. El evento de Septiembre 11 fue un ataque terrorista. Pero gran parte de ese presupuesto se gasta en espionaje y en los llamados servicios de inteligencia. Dinero que sirve para financiar todo acto de corrupción en el mundo. 
Como ejercicio utópico si preguntamos, ¿Por qué no mejor construir escuelas donde se podría educar al mundo lo que tanto han pregonado cada presidente norteamericano?
La razón es demasiado obvia. Porque no podrían ganar las enormes cantidades de dinero que conlleva la construcción de armas. Las carreras armamentistas han llevado al mundo a gastar más dinero y más armas que cientos de veces lo que se podría invertir en educar a todos los niños del mundo, o cientos de veces lo que hubiese costado construir hospitales y ofrecer cuidado médico gratuito para todo el mundo.
Para lograr este cometido, ese cabal poderoso económico ha mantenido control de varios gobiernos del mundo y han puesto de presidentes aún en Estados Unidos a gente sin la capacidad mental como para ser líderes del mundo. Basta analizar algunas de las cosas que dijo el presidente Ronald Reagan para darse cuenta que George W. Bush no es la excepción. 
Por ejemplo, Reagan dijo una vez que una guerra nuclear era posible ganarla. Otra vez comparó a una base de misiles a un lanzador de granadas; otra vez dijo que era posible cancelar un misil, a lo que algún valiente periodista le recordó que todo misil cuando aterriza hace boom. Este presidente comparó a los contras de Nicaragua con gente de moral equivalente a los fundadores de Estados Unidos; Ronald Reagan dijo que Sur África estaba progresando en igualdad de razas cuando emitió nuevas reglas de apartheid; Ronald Reagan acusó a los sandinistas de perseguir a los judíos en Nicaragua y las cinco familias judías que vivían en Nicaragua en ese entonces, negaron haber tenido ningún problema. Es por eso preciso evitar mencionar las diatribas del lenguaje de George Bush porque son tan extensas y son tan enormes los disparates que tomaría otro libro en solo listarlas.
No se puede escapar a la realidad de que la CIA, la NSA y varios organismos de inteligencia de Estados Unidos tienen un presupuesto de sobre 3.5 trillones de dólares al año  y que conducen más de 10,000 operaciones subversivas y secretas cada año. 
Los ingredientes para lograr cualquier objetivo es poner en práctica las políticas de este grupo económico oscuro, este cabal Illuminati. Dicho plan sabe activar los botones humanos de agresión machista, odio, rabia, miedo, paranoia. Tal como el proyecto de PNAC predecía que un evento como Pearl Harbor permitiría que la población norteamericana conceda sus libertades, permita enormes gastos económicos en reiniciar la carrera armamentista en ausencia de la Guerra Fría y de la USSR. 
Es en el PNAC que se habla de inventarse enemigos invisibles como los terroristas. Es en el proyecto de PNAC que se habla de mantener y controlar la industria del opio y la droga de Afganistán y la cocaína y  drogas de Colombia, de financiar paramilitares y guerrilleros al mismo tiempo; crear invasiones entre países; incentivar la guerra entre países vecinos para eliminar la gente y sus pueblos, y quedarse con los recursos.
Es este plan PNAC que habla de financiar y ayudar a organizaciones que defiendan los ecosistemas, el ambiente y ayuden a crear los grandes parques nacionales para mantener los recursos del país intactos y los ciudadanos no aprovechen los recursos, y queden hasta cuando la élite financiera obtenga el control total del país.
Es en PNAC que se habla de motivar los ideales bolivarianos para que la gente eventualmente acepte borrar las fronteras.
Es en PNAC que se hablaba de la invasión de Irak y Afganistán con el firme propósito de controlar el petróleo y el medio oriente, con el doble propósito de poder crear una guerra musulmana contra los cristianos. ¿Acaso no está sucediendo eso?
Es en el proyecto de PNAC que se hablaba de promover personajes que clamen ser socialistas o comunistas para ganar control y poder político para cambiar las constituciones a gusto de esta élite económica. 
Por ello, debemos analizar como inició este lío financiero, por ello se analiza la revolución cubana, y la revolución venezolana y por último, el por qué debemos estar alertas y el por qué no se puede permitir la implementación de esta revolución ciudadana de Rafael Correa. Porque no es lo que predica, es solamente un plan de destruir el país desde adentro. 
Los siniestros planes de PNAC fueron escritos por la misma gente que escribió el plan de gobierno de Netayahu en Israel y con ello, creaba la política israelí la misma gente que mantiene ciudadanía dual de Israel. La guerra y el control de Irak sobre recursos energéticos se contornea en una rotura limpia de Israel: Una nueva estrategia para asegurar el reino "que fue escrito por Richard Perle y Douglas Feith. Usted puede leer el papel del IASPS (Instituto para la Ciencia Estratégica y Política Avanzada) llamado el vórtice afgano, escrito un año antes de la invasión. En él Paul 1992 Wolfowitz escribió la dirección del planeamiento de defensa, con su ex-estudiante, Lewis Libby:  
"La estrategia extranjera de E.E.U.U. debe ser idealista, asertiva y bien financiada. Estados Unidos no debe solamente ser el policía del mundo o su sheriff, debe ser su faro y guía... Nuestro primer objetivo es prevenir la re-aparición de un nuevo rival. Esto es una consideración dominante subyacente a la nueva estrategia regional de la defensa y requiere que nos esforcemos para evitar que cualquier energía hostil domine una región que tenga recursos, los cuales debemos consolidar su control, ……con suficientes fuerzas en forma global. Estas regiones incluyen Europa occidental, Asia del este, el territorio de la Unión Soviética y el sudoeste de Asia. Existen además tres aspectos adicionales a este objetivo: Primero EE.UU. deben demostrar la dirección necesaria para establecer y para proteger un nuevo orden mundial que mantenga la promesa de convencer a posibles competidores que no necesitan aspirar a un mayor papel o perseguir una postura más agresiva para proteger sus intereses legítimos. En segundo lugar, en las áreas de la no-defensa, debemos considerar suficientemente los intereses de las naciones industriales avanzadas de desalentarlas en cualquier intento de desafiar nuestra dirección o el intentar volcar el orden político y económico establecido. Finalmente, debemos mantener los mecanismos para disuadir a posibles competidores la aspiración de jugar un papel regional o global más grande."
La organización neo conservadora fue creada en Washington, D.C. como el Proyecto del Nuevo Siglo Americano (PNAC), habiendo obtenido el financiamiento de tres fundaciones muy apegadas a multinacionales que están involucradas en la explotación petrolera, industrias de defensa y las mismas que ayudaron a crear el plan de invasión y dominación militar.
En una de las más reveladoras entrevistas, el ex secretario del Tesoro Paul O Neil declaró que en las sesiones del gabinete nunca tuvo la oportunidad de hablar siquiera de la economía y de las cosas verdaderamente importantes para el país ya que la agenda del gobierno y de Bush era “encontrar el pretexto para invadir Irak…no se habla de otra cosa”. Desde entonces han surgido varios documentos que claramente muestran los planes y que la decisión de atacar Irak había sido tomada poco tiempo después de asumir posesión de la presidencia y mucho antes del ataque de Septiembre 11. 
El grupo PNAC fue fundado en la primavera de 1997 por el conocido neo conservador
Zionista Robert Kagan y William Kristol, que para entonces trabajaba para “The Weekly Standard”
Inmediatamente PNAC estaba envuelto en otros proyectos como el New Citizenship Project, el mismo que opera como la educación y promoción del liderazgo global americano.
El grupo inicialmente intento influenciar las decisiones del gobierno de Bill Clinton y las decisiones en el congreso cuando Newt Gengrich era su presidente. Las exigencias del grupo era el incremento de los gastos de defensa para modernizar las fuerzas armadas, pero iban mucho mas allá cuando declaraban que Estados Unidos debe, “retar los regimenes hostiles a nuestros intereses y valores” al mismo tiempo que dice que debe “aceptar la responsabilidad del rol único de América en preservar y extender el orden internacional que garantice la seguridad, prosperidad bajo sus principios”.
Los documentos de PNAC tal como “Rebuilding America’s Defenses: Strategies, Forces and Resources for a New Century,” revela muy claramente que los miembros del gabinete de Bush tenían planeado en el año 2000 la invasión y control del medio oriente, por intermedio de la invasión de Afganistán e Irak.
Es precisamente como se define PNAC que demuestra sus intenciones cuando dicen, “El núcleo de la misión” es transformar el ejército de EE.UU. para “pelear y ganar decisivamente varias guerras simultáneamente”. 
PNAC define la estrategia norteamericana como “la transformación” del ejército norteamericano en una fuerza imperialista de dominación global.
La más intrigante declaración es cuando dicen “El proceso de transformación” dice el plan “es aparentemente largo, en la ausencia de una catástrofe y un evento catalizador – como un nuevo Peral Harbor.” La historia no debe olvidar esa declaración y el evento trágico de 9/11/2001 cuando las torres gemelas de Nueva York fueron atacadas “aparentemente por terroristas”. Nadie puede negar que ese hecho sirviera del catalizador que pedía PNAC. Cabe mencionar que el Congreso aprobó 40 mil millones de dólares para la guerra contra el terrorismo pocos días después de 9-11. 
El parlamentario Tam Dalyell, del Parlamento Británico y con acceso a información secreta del MI-6 ha sido una de las primeras personas en desenmascarar ese plan de PNAC, en un discurso ante el Parlamento Británico se expresó así: “Esta es basura de los tanques de pensamiento de los pollos de halcón” adicionando, “hombres que nunca han visto el horror de la guerra pero que aman la idea de la guerra. Son quienes han hecho los bosquejos de la dominación del mundo por Estados Unidos…el proceso de pensamiento de fantasistas americanos que quieren controlar el mundo”.
Por eso no se debe dejar olvidado que quienes financiaron la creación de PNAC y por ende actores intelectuales de los crímenes genocidas cometidos por ese plan son the American Enterprise Institute, the Hudson Institute entre otros que ya han sido mencionados.