jueves, 9 de abril de 2015

LA VERDADERA SITUACIÓN ECUATORIANA escrito en 7/12/2007



Dame control de la moneda de una nación, y poco importa quien haga las leyes” (Nathan
Mayer Rothschild)
 
Hipótesis

Como todo estudio científico debemos partir de una hipótesis y analizar todas las posibilidades y circunstancias para llegar a conclusiones acertadas. Así, combinando los hechos, las conjeturas y la evidencia establecemos la hipótesis siguiente. 
Rafael Correa es solamente el representante de una fuerza externa que desea destruir  Ecuador como nación.  Rafael Correa y su partido quieren solamente una cosa: El poder total que les permita destruir definitivamente todo vestigio de Constitución, de estado de derecho y de ley en Ecuador. Correa pretende  instaurar un régimen totalitario, inescrupuloso, ladrón de recursos, ladrón de la propiedad privada y de la tierra, usurpador de derechos civiles y humanos. Correa fácilmente puede instaurar un gobierno cruel y tirano que destruiría todo derecho de los ciudadanos ecuatorianos. La posición de Estados Unidos ha sido ignorar a Correa, adoptando una posición de total contradicción histórica a sus antecedentes de intervencionismo pleno y absoluto en la política ecuatoriana. La Asamblea Constituyente de Ecuador ya ha aprobado artículos de la Nueva Constitución, a ser aprobada en referéndum por el pueblo, donde declaran al gobierno ecuatoriano el dueño y propietario hasta del “patrimonio genético y del patrimonio cultural de sus ciudadanos”. Correa ha hecho un pacto desde el poder con las fuerzas del Comunismo Internacional camufladas de socialismo XXI. 

Estableciendo Fundamentos 

Si bien el fascismo y el nazismo fueron derrotados en la Segunda Guerra Mundial, no debemos olvidar que dichas fuerzas fueron financiadas por ‘banqueros Illuminati o el cabal secreto dueños, de bancos y del complejo industrial militar.
(http://clamormagazine.org/issues/14/feature3.php) (The Secret War Against the Jews: How Western Espionage Betrayed the Jewish People). Esas mismas fuerzas vienen controlando los destinos de Latinoamérica. Es este cabal que puso de moda los golpes de estado en las décadas sesenta y setenta (Chile, Argentina, Ecuador, Paraguay, Bolivia, Perú). Todos cayeron en gobiernos totalitarios militares. Después establecieron de moda el regreso a la democracia; luego vino el neoliberalismo y la globalización. Las políticas súbitamente se duplican en parámetros iguales en cada país latinoamericano. Las mismas medidas se adoptan, el patrón es el mismo. Como por arte de magia las mismas soluciones asoman. Ante cada fracaso y cada miseria creada, nuevas soluciones se presentan y los países siguen cayendo más precipitadamente al fondo del fango económico.  
Ahora esas mismas fuerzas están financiando este nuevo llamado socialismo XXI que le puede brindar a Rafael Correa las credenciales seudo-ideológicas para asesinar, robar, violar impunemente todos los derechos de los ciudadanos y para destruir en forma definitiva todo el acervo cultural, espiritual, histórico, moral y jurídico de nuestra República del Ecuador.
Al analizar cuidadosamente las políticas supuestamente izquierdistas de Rafael Correa, no se puede llegar a otra conclusión que dichas políticas obedecen a intereses extranjeros de une élite económica. La misma que apunta a un conglomerado o grupo oscuro económico que persigue desestabilizar la región, promover la guerra, eliminar las fronteras y eventualmente destruir la nación.          

El mismo patrón de medidas aplicadas en Cuba en 1960 ahora están siendo reinventadas (http://www.amigospaís-guaracabuya.org/oagsg022.php). Súbitamente son renovadas e implementadas en Venezuela, luego son reiteradas en Bolivia, perfeccionadas después en Ecuador, y países como Paraguay y República Dominicana parecen destinados a seguir la experiencia. Al final las consecuencias serán las mismas de siempre. 
Es demasiado ingenuo apuntar el dedo a la CIA como el único culpable aunque tampoco se debe descartar participación. Después de todo, esta es la misma organización que solo cuatro días después del 9/11 presentó un plan completo para la invasión de Afganistán, el mismo que había sido escrito años antes y detallaba cómo conducir la operación para destruir a AlQaeda y usar fuerzas opuestas al Talibán.
http://www.pbs.org/wgbh/pages/frontline/darkside/themes/afghanistan.html). 
El plan fue usado, implementado y ejecutado por operativos de la CIA. El plan tenía el objetivo de tomar control de Afganistán destruyendo al Talibán, pero la meta final era tomar control de Afganistán para firmar el contrato de construcción del Oleoducto para que Exxon pueda sacar el petróleo de Kazhestan. Solo par de días después de que se anunció que el Talibán había sido derrotado se firmó precisamente el contrato para la construcción del oleoducto. 
La CIA conduce más de 10,000 operaciones clandestinas de espionaje anuales y estas sirven los intereses de quienes usan el servicio para obtener sus objetivos particulares en el país o región donde se conducen las acciones. Por su naturaleza secreta, no hay forma de saber quien realmente ordena cierta operación. La CIA sirve a la Casa Blanca, a la oficina del Presidente y el Vicepresidente, al Senado, al Congreso, al Pentágono, a varios Subcomités de inteligencia, seguridad, y antiterrorismo, al Departamento de Justicia, a la secretaría de Seguridad Nacional, a la secretaría de Justicia, etc. 
Los antecedentes y operaciones en Latinoamérica para cometer actos subversivos, de infiltración, de espionaje e inclusive asesinato han sido bien documentados en varios libros que exhiben una serie de documentos desclasificados de varias operaciones, asesinatos, conspiraciones, torturas. Uno de los libros más detallados es escrito por agentes rusos Tarasov, Konstanten and Zubenko, Vyacheslav. The CIA in Latin America. 
Entre las tantas operaciones están PBFortune en Guatemala y la operación “Cóndor” en varios países (http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB8/ch23-01.htm) allí consta que es nada menos los mismos Estados Unidos a través de la CIA que financió organizaciones laborales, cívicas y aún sus propios medios de prensa. Pero por sobre todo, fue la CIA la que estableció movimientos izquierdistas, creó partidos socialistas y comunistas en varios países: El documento claramente establece lo siguiente:
Operación cóndor fue creada para recopilar, intercambiar y almacenar datos de inteligencia concernientes a los tal llamados "izquierdistas" comunistas y marxistas, la misma que “fue establecida” entre servicios cooperativos de inteligencia en Sur América en orden a eliminar actividades marxistas terroristas en el área. Copia del documento en,
(http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB8/ch23-01.htm).
La tercera fase y la más secreta de Operación Cóndor implican la formación de equipos especiales de países miembros, quienes podrán viajar a cualquier parte del mundo para conducir desde sanciones hasta asesinatos contra la persona que determinen
Equipos especiales operaban con documentos falsos facilitados por países miembros.
No puede caber duda alguna que es entonces Estados Unidos por intermedio de operaciones como “Cóndor” que inicia el proceso vergonzoso en Argentina, Chile y varios países que dan como resultado miles de desaparecidos, miles de abusados y asesinados, sea por militares o por esos “equipos especiales”. 

El mismo asesinato de Orlando Letelier en Washington D.C., a pocos bloques de la Casa Blanca, fue conducido por uno de estos equipos especiales. Es la CIA que controló la turbulencia de nuestras sociedades con la manipulación de agrupaciones “izquierdistas” falsas. No existe forma de saber si tales llamados comunistas y marxistas eran reales o eran los agentes infiltrados de la CIA que promovían huelgas, paros, golpes de estado y así controlaron las acciones de caos político que se vivió en esas décadas en Latinoamérica. 
Increíblemente es el mismo gobierno de Estados Unidos que a lo largo de la historia lamenta la corrupción imperante en nuestros países. Pero es corrupción que está siendo alimentada con dineros de la CIA. Gran parte de la corrupción es producto de estas operaciones clandestinas, operaciones de infiltración, de robo de documentos, operaciones para implicar a personal del gobierno, traición inducida por dineros, espionaje y grabaciones no autorizadas. Sin embargo es Estados Unidos quien califica a nuestros países de corruptos, deplorando “los abusos del gobierno”, abusos que la misma CIA está promoviendo y ayudando a cometer, esto es evidenciado en una carta al gobierno chileno por parte del General Brent Scowcroft al Presidente Pinochet, presionando al gobierno chileno cuando la CIA operaba en Chile,
(http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB8/ch04-01.htm). La carta dice: “Durante el año y medio pasado hemos hecho lo que se puede para apoyar al gobierno chileno en sus esfuerzos por defenderse contra la posible agresión peruana al norte. Al mismo tiempo, hemos dejado en claro a la GOC sobre los problemas que crea para nosotros los continuos informes y críticas de los negados abusos de derechos humanos. Ambos, el presidente y el secretario han expresado a los representantes del gobierno chileno su apoyo y solidaridad en la reconstrucción de la nación”.
Igualmente, existen documentos desclasificados donde se verifica que Alberto Fujimori era controlado por lo que el mismo documento de la CIA admite “LA CIA PERUANA” (http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB37/01-02.htm
En este estudio analizaré ‘EL Proyecto Camelot’ creado por la CIA en 1964. Propongo que esta es la base bajo la cual se está dominando a Venezuela y Ecuador en estos momentos. Precisamente los objetivos de ese proyecto eran determinar la posibilidad de crear y desarrollar un sistema socialista de gobierno (socialismo XXI) que permita y haga posible el control del país influenciando el cambio político, el cambio social en las naciones subdesarrolladas. Es el manual que ahora pretende usar Correa.
Ahora la CIA sigue conduciendo todo tipo de operaciones en Latinoamérica y proveen hasta financiamiento por medio de organizaciones como The National Endowment for Democracy, The Summer Institute of Linguistics, The Office for Public Safety la cual es una división del Internacional Development Agency, National Democratic Institute, Office Transition Iniciatives (USAID) el AFL-CIO, AIFLD, etc.  
Pero al mismo tiempo, debemos tener en claro que la CIA no es quien gana financieramente de estas operaciones, no es tampoco el autor intelectual de las operaciones, las conduce con propósitos dictaminados de alguna fuente del gobierno de Estados Unidos. Nuevamente, esto nos conlleva a esta élite financiera que controla secretamente y ha estado manipulando los destinos del mundo desde hace mucho tiempo. 
Este grupo conspirador desconoce fronteras; sobrepasa las leyes nacionales e internacionales; controla cada aspecto de la política, el comercio, la religión, la industria, los bancos, los seguros, la industria minera, las compañías farmacéuticas, y la industria de la droga. Es este grupo poderoso que ha controlado cada evento mundial por medio de sus corporaciones, planes secretos, agencias gubernamentales y sus varios movimientos que controlan para dominar el mundo.
En este estudio pretendo demostrar que grandes eventos mundiales han sido manipulados y controlados por esta élite financiera. Si bien es cierto que toda la evidencia es circunstancial, la evidencia es abrumadora e indica que tanto la Primera y Segunda Guerra Mundial fueron acciones manipuladas. Por ende, debemos analizar las posibilidades de que Ecuador está siendo manipulado por esas fuerzas.
Por eso pretendo demostrar que cada aspecto de la política, la economía, los bancos, el petróleo ecuatoriano,  han sido dominados y controlados por esta élite financiera. La evidencia es demasiado clara como para poder ignorar la violación a la constitución y al estado de derecho debe ser repudiada por cada ciudadano ecuatoriano y latinoamericano.
En las palabras de Jaime Roldós Aguilera, “Saber conocer la historia y el mandato de ella, es saber conocer nuestras raíces y obligaciones con la patria….Es nuestro pasado que define nuestro presente.”
La conducta traicionera de algunos líderes de nuestra nación en servicio de los intereses de esa fuerza externa de ese grupo británico o norteamericano debe ser rechazada. Solamente el conocimiento y la verdad nos pueden liberar del yugo del subdesarrollo al que nos someten con el socialismo, el capitalismo, la globalización, el neoliberalismo, el fascismo y los planes de apoderarse de nuestros recursos y eliminar nuestras naciones. Es demasiado conveniente que se nos ofrezca el socialismo XXI como la solución a los problemas y retos que enfrentan nuestras naciones. El socialismo XXI no es más que la recopilación de ideas promulgadas en el manifiesto comunista escrito en 1848 por un judío alemán y son recicladas como nuevos conceptos por un sociólogo alemán. Su objetivo es mantener a nuestros países en la confusión, la confrontación política, los intentos vanos de reinventar nuestras democracias, el desechar cada institución democrática para reinventarla y al final obtener el mismo resultado. 
Para quienes dudan de las verdades deben hacerse estas preguntas:
                                ¿Quién introdujo y creó el SIDA?
                                ¿Quién creó la Reserva Federal?
                               ¿Quién financió el fascismo, el nazismo y el comunismo?
                                ¿Quien creó el sistema de impuestos?
 ¿Quién ha mantenido a nuestros países en el subdesarrollo, la ineficacia, el desorden político, la deuda económica?
      ¿Quien creó las Naciones Unidas y el Banco Mundial para controlar las naciones?
 ¿Quién introdujo Bretton Woods y el sistema financiero usando el dólar para devaluar las monedas y apoderarse de los recursos?
                               ¿Quién controla el socialismo y el comunismo?
                               ¿Quién controlaba la esclavitud y colonización de los pueblos?
                               ¿Quién inventó el concepto de “Un Nuevo Orden Mundial”?

Para poder entender lo que está sucediendo en nuestros países debemos entender la secuencia y desarrollo de políticas creadas para influenciar y amoldar a sus intereses las administraciones democráticas legalmente constituidas.