viernes, 17 de abril de 2015

Expansión del Intervencionismo en Latinoamérica.





Fue en los 50’s que la era McCarthy creó el subcomité del senado para la seguridad interna con el propósito “subversivo” de manipular las administraciones de Roosevelt y Truman. En la era de McCarthy operaciones secretas del FBI amenazaban, intimidaban, acusaban y prohibían la publicación de libros escritos por cualquier persona de inclinación socialista y comunista. Sin embargo, el director del FBI había dicho: “El Bureau no tiene ningún deseo o interés particular en el proceso de interrogaciones concernientes a infiltración comunista en el campo de publicación; no obstante, si el comité tiene un plan de acción y desea discutir con el Bureau, hablaremos con ellos para ver si podemos servir de ayuda”. Al extremo que ellos mismos conducían las operaciones y ellos mismos establecieron los comités para investigar las protestas de sus propias acciones.
Esto ayuda a los servicios de inteligencia a formular nuevas estrategias. Por ello debo explicar con un ejemplo. Los principios del espionaje y las técnicas para recopilar evidencia, nombres y controlar acciones son brillantes en muchos aspectos.
Estados Unidos quería y tenía la necesidad de recopilar los nombres de todos los partidos, agrupaciones y organizaciones comunistas, marxistas, izquierdistas y aún aquellos con inclinaciones socialistas. Con ese propósito estudiaron las alternativas y los costos que eso representaría para investigar a cada organización y persona. Aparte que tendrían que depender y trabajar conjuntamente con fuerzas militares y fuerzas policiales de otros países. Para ello necesitarían aprobación de la Casa Blanca, del Congreso, del Senado.  Se enfrentaban a toda clase de impedimentos por violar leyes de soberanía,  no había personal para llevar a cabo el proyecto, tendría que aprobarse la creación de un departamento que organice y desarrolle el proyecto, tendría que crearse instituciones que permitan crear el frente de cooperación y después de todo, se verían enfrentados al constante cambio de políticas y gobiernos en Latinoamérica. Falta de agentes bilingües y personal entrenado. El presupuesto y costo sería enorme. Sin embargo, los resultados serían desastrosos, todo tipo de  problemas y complicaciones astronómicas pudieron ser previstos. Las posibilidades de obtener información correcta eran casi nulas. 
Siguiendo ese razonamiento se creó un plan en el cual se crearía y usaría la técnica del  caballo de Troya. La misma técnica se ha venido usando y perfeccionándola desde las décadas de los 50 en todo Latinoamérica. Inicialmente era infiltrar partidos socialistas y comunistas hasta lograr que los mismos líderes en realidad estén trabajando para los intereses norteamericanos. De esta manera se tendría una lista completa de cada miembro, cada socialista y comunista, cada persona que tenga sentimientos anti americanos podría ser controlado solamente si Estados Unidos lograba controlar estos grupos. Los caballos de Troya serían los mismos partidos comunistas y sus líderes. Aquellos que tengan verdaderas creencias e intenciones socialistas, marxistas y comunistas no tendrían idea alguna que la operación Cóndor, el proyecto Camelot y otras varias operaciones en todo país latinoamericano estaban creando sus agrupaciones “izquierdistas” propias, o que en lo más mínimo las tenían infiltradas. A todo esto se complementaba el financiar e infiltrar la prensa, grupos civiles, uniones de trabajadores, fuerzas militares y de policía, aparte de gente clave en los gobiernos democráticos. 
Pero para detener a la Unión Soviética se necesitaba ir más lejos, se reclutaría una persona inteligente, con enorme carisma y con ambiciones de megalomanía, egocentrista; con ambiciones de ser un líder. La CIA podía encontrar, entrenar, crear ese individuo o inventarlo.  Qué mejor forma de detener la expansión de la Unión Soviética que crear un gobierno comunista, con un líder carismático y convencer a los soviéticos que basándose en los logros de ese régimen se pueda influenciar a los demás países. Pero al mismo tiempo, la Unión Soviética nunca en realidad tuvo control de ninguna organización comunista, marxista y socialista, era los mismos Estados Unidos. Nunca en realidad podía triunfar la tan aclamada influencia de Fidel Castro porque era precisamente el principal caballo de Troya sirviendo los intereses de esa élite financiera. Así, la evidencia demuestra que la Unión Soviética nunca logró absolutamente nada en todo Latinoamérica. Nunca pudo influenciar políticamente, nunca logró ganar financieramente de petróleos o minería, o industrias. La misma llamada revolución cubana fue creada ante los ojos del mundo por Fidel Castro, en la realidad eso no podía existir ni suceder porque ni siquiera la Unión Soviética sabía quien era Castro. La gran revolución Cubana de Fidel Castro es en realidad la Gran Mentira cubana creada por la CIA. Por eso, no importaba sacrificar un poco de mediática con el líder que era su propia creación. Ahora se pretende lo mismo en Venezuela y Ecuador. Ahora la CIA ya se graduó de sembrar caos y cosechar miseria en Cuba, ahora controlan los caballos de Troya en Venezuela y Ecuador. 

El objetivo es demasiado claro, precisamente los recursos naturales que tanto hablan de proteger estos gobiernos izquierdistas liderados por estos caballos de Troya son la razón principal de interés económico y existe un interés estratégico por la posición estratégica del país. Pero las políticas del gobierno de Correa son extremadamente contraproducentes para todos los ciudadanos ecuatorianos y para el país, tanto en los ámbitos nacional e internacional. Así, al final de este estudio es usted quien debe llegar a sus propias conclusiones. La principal tarea de mi estudio es buscar, descubrir y demostrar quiénes son específicamente los que se favorecen de estas políticas; quienes realmente están detrás de este gobierno y cuál su justificación.