jueves, 9 de abril de 2015

COLOMBIA: UNA HISTORIA DE DROGAS, VENGANZA Y CORRUPCIÓN



Es demasiado claro que en Colombia se protegen los intereses de ese conglomerado de una manera diferente a la adopción del proyecto Camelot. El conflicto fronterizo entre Ecuador y Colombia precisamente demuestra que existe una fuerte intervención del ejército norteamericano y un rol menos preponderante de la CIA. Pero al mismo tiempo, ha expuesto una larga historia turbia de los partícipes en ella, aunque todo mundo ha ignorado la “razón principal por la cual esto ha sucedido”. La historia oficial colombiana y norteamericana es imposible de verificar, pero supuestamente todas las actividades conjuntas entre el ejército norteamericano y colombiano son solamente con el propósito loable de erradicar miles de hectáreas de producción de coca, las mismas que supuestamente han sido destruidas por el cómodo costo anual de 3,200 millones de dólares. 
Por supuesto, nada de eso se puede verificar, pues los dos países mantienen que no pueden dar mucha información por la protección de la seguridad nacional. Lo que si ha sido verificado es más de 35,000 muertos cada año entre guerrilleros, paramilitares, miembros del ejército colombiano y ciudadanos víctimas de cualquiera de los grupos anteriores, dependiendo quien emita la versión. Más de 500,000 colombianos viven de refugiados a lo largo de la frontera ecuatoriana y otros miles han emigrado y establecido negocios en todo Ecuador,  varios miles más han emigrado a Europa y Estados Unidos. Muchos por haber sido afectados directamente en consecuencia de fumigaciones sobre miles de hectáreas de tierra cultivable con peligrosos químicos como roundup ultra, el cual contiene cosmoflux 411-F, que según los datos, ha sido fumigado en concentraciones cien veces más fuertes de lo que es legal en Estados Unidos en cantidad de 3.9 litros por hectárea. Nadie parece siquiera haber pensado en las repercusiones que esto conlleva para el Río Amazonas ya que todos los Ríos de esa zona, el Río Blanco, Río Negro, Río Ángel desembocan en el Río Putumayo, que eventualmente desemboca en el Amazonas. El daño al sistema ecológico del Amazonas no tiene nombre. Esto está causando escasez de comida, envenenamiento del agua, y una epidemia de enfermedades especialmente en los niños y ancianos. El nivel de pobreza se ha incrementado notablemente creando un clima favorecedor para las guerrillas de las FARC. Las repercusiones ecológicas demoran más en ser detectadas, sin duda que cuando epidemias y bacterias ataquen al sistema del Amazonas les culparán a quien sea, menos a quien fumigó el veneno. 
Como todo conflicto armado en el que interviene Estados Unidos, siempre existe el factor del conflicto, que precisamente se lo deja fuera de mención. En este caso, la Occidental está explotando petróleo en toda la zona afectada donde se realizan las fumigaciones. Nuevamente vale recordar que con la nueva tecnología de perforación petrolera dirigible horizontal, las petroleras bien pudiesen estar extrayendo petróleo ecuatoriano desde el lado colombiano sin que los ecuatorianos se den cuenta.
El actual presupuesto de Estados Unidos en la llamada asistencia a Colombia ha ido creciendo desde 1,300 millones de dólares en el año 2000; 860 millones para asistencia militar, 290 millones para operaciones de inteligencia, 132 millones para asistencia humanitaria. El presupuesto actual es nada menos que 3.200 millones de dólares, de los cuales 2,580 millones son asistencia militar, más de 600 millones al año son para operaciones de inteligencia y apenas 130 millones son para asistencia económica, la misma que bien se puede decir que es repartida entre la élite de Colombia pues no se ve asistencia alguna para los más de 500,000 colombianos viviendo en la frontera norte de Ecuador.
Las operaciones anti drogas conducidas por Estados Unidos han sido marcadas por la corrupción de las más altas esferas de gobierno de Colombia, Estados Unidos, y otros países que se han visto involucrados. Indudablemente que la participación de la CIA en el oscuro capítulo de los Irán-Contra tiene mucho que ver con la situación actual. Es sumamente importante entender que las personas involucradas en aquel entonces son ahora personajes claves de la historia. En 1981, Estados Unidos controlaba y rastreaba todo envío, avión y embarcación de Latinoamérica a Estados Unidos desde la base aérea de Panamá.  Esa base aérea de Panamá fue reemplazada por la base aérea de Manta, pero se debe notar que las operaciones no cambiaron ni la relación de operativos de la CIA y del ejército norteamericano. En documentos e información ante el congreso de Estados Unidos, las fuerzas especiales y unidades del Comando Sur operan en cooperación con 5,000 tropas ecuatorianas de las brigadas de infantería 19th Napo y la Brigada 21st Cóndor. Al mismo tiempo que otras fuerzas operan estaciones de radar, sobrevuelos de aviones AWAC y varios puestos de intercepción de voces y comunicaciones de celulares y teléfonos, que inclusive la Nacional Security Agency NSA tiene oficinas en Quito para monitorear a las FARC y las operaciones de los carteles de la droga. Una pregunta clave aquí es, ¿Cómo es que Rafael Correa no se da por enterado de ese pequeño detalle que consta como parte del acuerdo bilateral de uso de la base de Manta?
Pese a las varias negativas de muchas de las personas involucradas, la evidencia hace imposible no relacionar al director de aviación civil de Colombia en 1981; quien concedía permisos a cualquier avión para salir de Colombia era nada menos que Álvaro Uribe Vélez. Cantidad de vuelos entrando y saliendo de Colombia con drogas y armas no podían haber pasado desapercibidas por una persona que parece distinguirse por su atención a los detalles. Lo que es innegable es los carteles de Medellín y de Cali, quienes coincidentemente mantenían excelentes lazos de amistad con el presidente colombiano, pues los hermanos Ochoa eran amigos desde la infancia, al igual que Montoya y Pablo Escobar Gaviria. Todos prosperaron como nunca antes ninguna organización criminal haya prosperado. Para 1984 y a través de las operaciones de compra/venta de drogas y  armas de Irán-Contra, el representante del cartel de Medellín Ramón Milian Rodríguez mantenía contacto con varios de los personajes del proyecto Irán-Contra e inclusive, había hecho una enorme donación de dinero a la campaña de George Bush. Pablo Escobar incluso llegó a ser Senador de Colombia y Álvaro Uribe, aparte de haber sido el director de Aviación Civil de Colombia, fue Alcalde de Medellín, posteriormente senador por el Departamento de Antioquia, después gobernador de dicha Provincia y eventualmente Presidente de la República. Cabe notar que es precisamente el Departamento de Antioquia  desde donde la mayoría de envíos de droga se hacían al menos para  Irán-Contra. Cabe notar además, que el presidente de la republica Turbay Ayala, con amplio conocimiento de los extraños y turbios enlaces de amistad y hasta relación de sangre de Uribe Vélez, le destituyó del cargo de alcalde, pero nunca se presentaron cargos contra él. La pregunta que todo mundo debe hacerse es, ¿Estamos supuestos a creer que Estados Unidos no sabía ni podía capturar a todos los aviones que traficaban drogas, cuando tenían y tienen todos los más sofisticados radares, implementación de rastreo con satélites, implementación de la tecnología de GPS y la base militar aérea en Panamá dotado de aviones AWAC, prácticamente pocas millas desde donde salían los aviones de los carteles de droga? La base que reemplazó a la de Panamá es la base de Manta en Ecuador, desde donde los más sofisticados aviones, satélites y sistemas de rastreo han sido utilizados. 
En realidad, para entender el por qué de la muerte de Raúl Reyes debemos remontarnos a 1983 cuando el padre de Álvaro Uribe murió en manos de las FARC. Tras la muerte de Alberto Uribe, la familia de Álvaro Uribe Vélez perdió 24 de las 25 haciendas que tenía propiedad su padre en toda la provincia de Antioquia, por lo cual su padre se movilizaba en su helicóptero personal y donde Pablo Escobar Gaviria se transportaba en sus helicópteros y aviones personales. Se necesita ser sumamente ingenuo para no darse cuenta que si Álvaro Uribe fue el director de aviación civil de Colombia en ese entonces, no solamente fue quien emitía todo permiso de vuelo y licencia de los aviones y helicópteros que volaban en la provincia. El mismo helicóptero del padre de Uribe Vélez fue hallado eventualmente en la hacienda de Tranquilandia de propiedad de Pablo Escobar Gaviria.
Álvaro Uribe en realidad ha logrado cumplir su promesa en la tumba de su padre de vengar su muerte. Su vida política ha estado marcada por su deseo de combatir a los rebeldes que dieron muerte a su padre hace más de 25 años. Las circunstancias de la muerte de Alberto Uribe nunca fueron muy claramente establecidas aparte de nombrar a las FARC como los responsables. Al mismo tiempo, el hermano de Álvaro Uribe había estado herido de gravedad y la hermana fue secuestrada. Pero inclusive el día de la muerte de su padre, Álvaro Uribe había utilizado un helicóptero de propiedad de Pablo Escobar para intentar llegar al lugar de los hechos, pero por el mal tiempo no había podido hacerlo.
Debemos igualmente citar que en documentos del Departamento de Estado de Estados Unidos y una lista de la DIA (Defense Intelligence Agency) en 1991 consta que Álvaro Uribe Vélez tenía nexos con el cartel de Medellín y estaba listado como el traficante de drogas número 82 (http://es.wikipedia.org/wiki/Alvaro_Uribe). Nada menos que tres sitios debajo de Pablo Escobar Gaviria quien era su primo. Los vínculos de Álvaro Uribe Vélez al narcotráfico son muchos, tanto por sangre, negocios, política y transacciones e intercambio de haciendas. Los vínculos de sangre que lo relacionan a Pablo Escobar son muy claros ya que su otro primo hasta lleva el apellido Uribe Escobar. Pero vínculos de amistad, donde creció y tuvo amistad con los hermanos Montoya y Ochoa. Según acusaciones de Virginia Vallejo, la amante de Pablo Escobar, quien cuenta que Escobar le había dicho a ella que sin Álvaro Uribe nunca se hubiera hecho millonario, pues Álvaro Uribe estuvo a cargo de la dirección aeronáutica de Colombia en 1981 y 1982, cuando Pablo Escobar estableció el tráfico de drogas por avión desde Colombia a Estados Unidos con los miembros del cartel de Medellín, ciudad donde posteriormente Álvaro Uribe desempeña todo cargo de importancia como se citó anteriormente. Álvaro Uribe Vélez es en realidad la única persona que después de haber sido citado como uno de los principales del cartel de Medellín, haya terminado de presidente de la Republica de Colombia y la única respuesta razonable es que Álvaro Uribe se convirtió en el principal agente de la CIA en Colombia.
En 1998 erupcionó un escándalo de la corrupción que representaba el narcotráfico y sus continuos lazos al gobierno colombiano, las fuerzas armadas de Colombia, los paramilitares y la participación de las llamadas guerrillas colombianas, que poco a poco se fueron convirtiendo en los traficantes y productores de la misma droga. Ese año se reveló que cantidad de asesinatos fueron conducidos por los “grupos de la muerte” al mando del general Iván Ramírez Quintero, que tenía lazos con la CIA y era el director las unidades de inteligencia militar. Mientras en realidad, las FARC ganaron más territorio, más poder y consolidaron control del proceso de drogas en
Colombia. Fue en el mismo año 1998 que el gobierno de Pastrana y Clinton acordaron en el plan Colombia, un plan creado por siete economistas y matemáticos de la Corporación Rand, una de las artífices de varios planes siniestros en los países subdesarrollados donde les gusta jugar a ser dioses, que pueden alterar la vida de los demás a pretexto de proteger sus intereses. Cabe destacar que el plan fue aprobado en combinación de un pago de 2,7 mil millones de dólares al gobierno de Pastrana. Tras aprobación en el Congreso en 1999, se inició su implementación para el año 2000, mucho más antes que reciba la atención que la prensa le ha dado en nuestros países.
La historia muy claramente establecida con pruebas contundentes y documentada por evidencia desclasificada, demuestra que las operaciones conducidas por la CIA con grupos armados y grupos dedicados al tráfico de drogas tanto en Laos, Camboya, Vietnam continuaron así en Colombia, Panamá, México, Bolivia. El escándalo de Irán-Contra coincidió en cinco factores que han dejado su huella hasta hoy día: Participación de la CIA; crecimiento astronómico de los carteles de la droga; creación de grupos paramilitares; participación de las guerrillas en el narcotráfico, personas involucradas en ese entonces ahora ocupan los cargos más importantes en Colombia. Por eso, el escrutinio de los grupos armados, paramilitares y la intervención de la CIA no pueden ser analizados como casos separados, sino más bien, como parte de la misma secuencia y desarrollo porque la misma organización, las mismas corporaciones están involucradas. Aunque el proceso sea diferente en Venezuela y en Colombia, el objetivo es el mismo, apoderarse de los recursos y oprimir a la población.
Igualmente, varios periodistas han vinculado al presidente Álvaro Uribe Vélez a las fuerzas paramilitares de Colombia con acusaciones ante el congreso colombiano por parte del congresista Gustavo Petro, donde este acusó que el hermano Santiago Uribe Vélez como dirigente de las fuerzas paramilitares, usó la misma hacienda “Las Guacharacas” del presidente colombiano para asesinar a cientos de campesinos y de militantes de las FARC.
“Los paramilitares tomados de la mano de la mafia asesinaron a centenares de decenas de miembros de la Unión Patriótica, UP, a dirigentes de izquierda y a reconocidas figuras de los partidos tradicionales como Luís Carlos Galán... ...su espiral de violencia, terminaron derribando el avión de Avianca y colocándole un carro bomba al DAS”.
Gustavo Petro. Febrero, 2007

Es impresionante e inverosímil la forma que Álvaro Uribe ha logrado siempre salir ileso de toda acusación y esto solo puede obedecer a que tiene una águila muy grande que le protege, porque después de haber estado en una lista del Departamento de Estado y luego de la DIA, solamente cuando alguien se convierte y se vuelve soplón de otro lado puede haber tanta protección. Todo escándalo queda en palabras porque Uribe siempre sale aludiendo que dichas acusaciones contra él han sido hechas por “criminales sin credibilidad alguna, con el fin de causarle daño político”. Pero nunca menciona que fue sacado de alcalde por nexos al narcotráfico. Es increíble que las mismas tácticas que ha venido usando Álvaro Uribe Vélez para negar esos nexos con el narcotráfico ahora sean usadas por Rafael Correa para evitar ser investigado. Quizás más increíble es que ahora sea Álvaro Uribe quien esté acusando a otro presidente de “nexos con el narcotráfico”.